
Uno de los principales escollos que me encuentro a la hora de dar álgebra en el primer ciclo de la ESO es la «traducción» de un problema a lenguaje algebraico. Y no porque les cueste hacer esa transición, si no porque les falta mucha comprensión lectora. ¿Y cómo podemos mejorar eso?
Pues practicando más los problemas. Este año soy profesora de dos primeros de la ESO y justo el confinamiento nos ha dejado sin dar la parte que más me gusta del curso: el álgebra y las ecuaciones de primer grado. (No pasa nada, el próximo curso las veremos y problema resuelto)
Para ellos, como forma de gamificar un poco el tema de problemas les había realizado unas tarjetas con las que realizaríamos alguna misión (sin pensar aún, que todo se ha ido un poco al traste)
Las tarjetas os las dejo aquí, que seguro que las podéis guardar para el próximo curso o usarlas de repaso para segundo de la ESO. Si vais a utilizarlas en clase os recomiendo plastificarlas con hojas de 100 ó 120 micras, son más duras y mucho más resistentes. Además para evitar perderlas o que se desordenen las tenemos anilladas.
Os dejo la hoja para que trabajen los problemas, aunque si vuestros alumnos tienen la letra grande igual se les queda pequeño el espacio.
Espero vuestro feedback en comentarios. Gracias mil.


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